AIR FRANCE
La zona donde el avión de Air France desapareció el domingo por la noche es la cuna de algunas de las tormentas más terribles del mundo, un frente casi continuo de choques entre sistemas meteorológicos cerca del ecuador.
Algunos datos comienzan a explicar qué ocurrió en los momentos decisivos, justo antes de que el Airbus A330-200 de Air France se precipitara al Atlántico con 228 ocupantes a bordo.
Los últimos mensajes muestran que se vio envuelto en una secuencia de fallos eléctricos. Atravesó una zona de fuertes tormentas. Se hallaron más restos de la nave. Creen que no podrán encontrar la caja negra.
Agencias EFE, AP y Redacción LAVOZ.com.ar
Los últimos mensajes enviados desde el avión muestran que se vio envuelto en una secuencia de fallos eléctricos y de su sistema básico tras atravesar una zona de fuertes turbulencias, publicó el diario El Mundo.
En esos momentos se produjeron al menos seis comunicaciones entre la aeronave y los ordenadores de Air France en tierra, según una fuente de la compañía citada por el diario brasileño ´Jornal da Tarde´ .
Las letras y los números contenidos en esos mensajes, traducidos por un empleado de Airbus, muestran que se produjeron fallos en el ordenador principal del avión, así como en la ´Air Data Inertial Reference Unit´ (ADIRU), la unidad responsable de informar de su altitud y velocidad vertical.